Clavó sus ojos sobre
ella. Era alta y esbelta. No
era como aquellas modelos tan flacas y huesudas, su cuerpo tenía curvas. La
cara era alargada y delgada, sus grandes y brillantes ojos estaban rodeados por
una línea de largas y oscuras pestañas que le encantaba remarcar con rimel. Su
nariz se caracterizaba por un puente especialmente resaltado pero que
pasaba inadvertido si se le miraba de frente, bajo la nariz una boca se abría
paso a través de una sonrisa de perfectos y casi blancos dientes que habían
sido sometidos a ortodoncias anteriormente. Su cuello era largo y estilizado
pero su castaño cabello no muy largo lo cubría casi siempre. No era morena,
pero tampoco era pálida, su piel tenía el tono perfecto. Los lunares estaban
presentes a lo largo de todo su cuerpo en los dedos, la nariz, la espalda, los
brazos…Lo que más le llamaba la atención era sus largos dedos que estaban
coronados con unas cortas uñas que de vez en cuando mordía, pero que le
encantaba pintarse.
La conocía a la perfección. Era el tipo de chica soñadora
inconformista, que vive vidas imaginarias y sueña con acciones que nunca acaban
por cumplirse. Esa chica a la que le gusta la música tranquila y que se pone
melancólica con facilidad. Una adicta a su guitarra, sensible y romántica. A la
que le encanta leer pero cada vez le da mas pereza hacerlo. Esa chica que se
refugia de la maldad del mundo como puede y que de vez en cuando necesita
llorar aun sin tener un sentido claro para hacerlo. Esa chica desconfiada y
temerosa, que no sabe reaccionar en situaciones difíciles. Que siempre se
guarda palabras y que nunca es totalmente honesta. A la que le encanta su
ciudad pero desearía poder conocer más mundo. Esa chica a la que le rompieron
el corazón y desde entonces no se permite emocionarse ni involucrarse con las
personas. Algo fría y distante cuando quiere. Esa chica que ama hacer el tonto y sentirse joven. Las
risas sin sentido, las gilipolleces y las sorpresas. Esa amante de los tacones
altos que en el momento de usarlos huye despavorida y que ama las historias
románticas aunque a largo plazo acaba por deprimirse con ellas.
Era esa chica, bella y
llena de errores. Sonriente pero llorona. Cariñosa pero fría. Pesimista pero
soñadora. Inconformista pero cobarde. Esa chica que vivía como podía y
sabía pero que trataba de ser feliz aun sin ser perfecta, aun siendo joven y
aun equivocándose.