lunes, 11 de junio de 2012

Fachada

Tenía la costumbre de ser buena y amable con los poco atractivos; los hombres considerados guapos le repugnaban.
“No tiene agallas – decía ella – No tienen ese “nosequé”. Confían siempre en su cabello perfecto y sus narices torneadas…todo fachada y nada dentro…”