viernes, 14 de septiembre de 2012

Ella

Cuando la conocí, no hubo algo que me dijera que era ella. No vi ningún brillo rodeándole, la habitación no se iluminó, ni siquiera me hizo sentir nervioso o enamorado. Entró a la habitación, siendo solo una chica más. Y ella, ni siquiera sonrió, ella no es de ese tipo, te tienes que ganar sus sonrisas. Es egoísta incluso en ello, no las regala a menos que las merezcas y le sonrías primero. Ella complica las cosas. Ella es la persona más especial y lo sabe. El problema es que no todos lo saben porque a simple vista es alguien común. Pero entonces vino lo inesperado; ella miró cuando el resto no lo hizo. Ella me miró como nadie sabía hacerlo.